Acabás de llegar de [ponga aquí el nombre de su supermercado favorito] y te apetece tomarte una lata de refresco (véase Cerveza) bien fresquita… pero acabas de comprarlas y están más calientes que veredita-rodeadora-de-pileta en verano. ¿Dónde y cómo las enfriamos?
Nuestro primer recurso es el lugar más frío de la casa, el freezer. Así en aproximadamente media hora estará lista para tomar… aunque, como diría Homero: "oooohh… pero yo la quiero ahora!!" ¿Podemos hacer algo? ¿Hay alguna forma de acelerar el proceso? ¿Podemos engañar a la Madre Naturaleza para que trabaje para nosotros? SÍ, PODEMOS.
All you need is love... agua, yelo y sal.
Si ponemos la bebida en cuestión adentro de un recipiente con agua, hielo y sal, y al freezer, vamos a tener la bebida fría en 5 minutos.
Esta técnica (la del hielo, el agua y la sal) se suele usar en los hoteles para enfriar y mantener frío el champagne.
También es recomendada por Marcela Brane, quien dice que desde que enfría la bebida así está más liiiiinda que nunca.
Explicación nerd:
La mezcla baja rápidamente de temperatura sin llegar a congelarse gracias a la sal. Ésta, para disolverse, necesita energía y tendrá que tomarla absorbiendo el "calor" del agua. A la vez, el hielo se derretirá puesto que el contacto con la sal disminuye su temperatura de solidificación… y para perder la estructura sólida también necesita energía por lo que también la tomará del agua enfriándola aún más. Por supuesto, el contacto con el exterior "dificulta" nuestro objetivo… (el aire caliente aporta energía)… pero en una heladera/freezer el proceso no tendrá freno.
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